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Con arma de escribano escribo sobre las tierras que jalonan las Castillas con montañas y secanos
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"Todos estos tres libros -dijo el cura- son los mejores que en verso heroico en lengua castellana están escritos, y pueden competir con los más famosos de Italia; guárdense con las más ricas prendas de poesía que tiene España."
de la misma manera el fiero Andrea,cercado de los bárbaros venía;pero de tal manera se rodea,que gran camino con la espada abría;crece el hervor, la grita pelea,tanto que la más gente acudía,he aquí a Rengo también ensangrentado,que llega a la sazón por aquel ladoY como dos mastines rodeadosde gozques importunos que, en llegandoa verse con los cerros erizados,se van el uno al otro regañando,así los dos guerreros señalados,las inhumanas armas levantando,se vienen a herir, pero el combatequiero que al otro canto se dilate.
Esto dicho, y alzado el pie derecho,aunque de las cadenas impedido,dio tal coz al verdugo, que gran trechole echó rodando abajo malherido;reprehendido el impaciente hecho,y del súbito enojo reducido,le sentaron después con poca ayudasobre la punta de la estaca aguda.No el aguzado palo penetrante,por más que las entrañas le rompiesebarrenándole el cuerpo, fue bastantea que el dolor intenso se rindiese;que con sereno término y semblante,sin que labio ni ceja retorciese,sosegado quedó de la maneraque si asestando en tálamo estuviera.
No bien al dulce sueño y al reposodejado el quebrantado cuerpo había,cuando, oyendo un estruendo sonoroso,que estremecer la tierra parecíacon gesto altivo y término furiosodelante una mujer se me ponía,que luego vi en su talle y gran personaser la robusta y áspera BelonaVestida de los pies a la cintura,de la cintura a la cabeza armadade una escamosa y lúcida armadura,su escudo al brazo, al lado la ancha espada,blandiendo en la derecha la asta dura,de las horribles Furias rodeada,el rostro airado, la color teñida,toda de fuego bélico encendida.
¡Guarte, Rengo, que baja, guarda, guarda,con gran rigor y furia aceleradael golpe de la mano más gallardaque jamás gobernó barbara espada!Mas quien el fin deste combate aguardame perdone si dejo destroncadala historia en este punto, porque creo que así me esperara con más deseo
Déjolo aquí indeciso, porque viendoel brazo en alto a Tucapel alzado,me culpo, me castigo y reprehendode haberle tanto tiempo así dejado;pero a la historia y narración volviendo,me oíste ya gritar a Rengo airadoque bajaba sobre él la fiera espadapor el gallardo brazo gobernada.
Venía, pues, como se ha dicho, Don Quijote contra el cauto vizcaíno con la espada en alto, con determinación de abrirle por medio, y el vizcaíno le aguardaba asimismo, levantada la espada y aforrado con su almohada...
Pero está el daño de todo esto, que en este punto y término deja el autor de esta historia esta batalla, disculpándose que no halló más escrito destas hazañas...
Dejamos en el anterior capítulo al valeroso vizcaíno y al famoso Don Quijote con las espadas altas y desnudas, en guisa de descargar dos furibundos fendientes, tales que si en lleno se acertaban...en aquel punto tan dudoso paró y quedó destroncada tan sabrosa historia .
Dicen que en el propio original desta historia se lee que, llegando Cide Hamete a escribir este capítulo, no le tradujo su intérprete como él le había escrito, que fue un modo de queja que tuvo el moro de sí mismo, por haber tomado entre manos una historia tan seca y tan limitada como esta de don Quijote, por parecerle que siempre había de hablar dél y de Sancho, sin osar estenderse a otras digresiones y episodios más graves y más entretenidos;
La Araucana no muestra el trabajo que me cuesta, todavía escribir dos libros de materia tan áspera y de poca variedad, pues desde el principio hasta el fin no contiene sino una misma cosa, y haber de caminar siempre por el rigor de una verdad y camino tan desierto y estéril, paréceme que no habrá gusto que no se canse de seguirme
¿Cómo me he divertido y voy a priesa del camino primero desviado? Por qué así me olvidé de la promesa y discurso del Arauco comenzado? Quiero volver a la dejada empresa si no teneís el gusto ya estragado; mas yo procuraré deciros cosas que valga por disculpa el ser gustosas.
Etiquetas: Cultura y tradiciones, Mis quijotadas y demás
posted by Alatriste | 15:25 | 11 comments